Sé bien que soy muy complicada, que a veces la negatividad me pierde y que muchas veces pienso solamente en mí. Perdóname si no sé quererte a medias, si sólo necesito tu sonrisa para levantarme cada mañana, si te cuido demasiado. Y lo sé, vamos a acabar con más códigos y reglas que la policía secreta.
Por favor, regálame mil caricias. Ven. Vete. Y vuelve. Y deja que me vaya. Échame de menos. Haz que el reloj se pare, pero que vaya más rápido a la vez. Háblame bajito. Y dímelo. Dime lo que quiero escuchar, pero también lo que no me gusta. Hazme cosquillas. Bésame. Vuélveme loca. Abrázame, más fuerte.
Olvídame durante cinco minutos. Haz que me enfade y haz que lo olvide. Deja que llore, abrázame después. Búscame. Haz que me ría, que no existan días malos. Bésame otra vez. Hazme sentir especial, quiero ser la única. Tócame el pelo. Miénteme. Sorpréndeme, deja que te sorprenda. Muérdeme la boca. Dime que eres mío. No me falles, y cuenta conmigo siempre. Llévame la contraria. Espérame, pídeme que te espere.
Mírame, no dejes de hacerlo, por favor. Demuéstrame lo que dices. No me pidas explicaciones, ni me las des. Quédate en silencio. Acércate. Más, más aún. Y aunque sea un deseo imposible... no te vayas por mis absurdos errores.
Pero sobre todo, discúlpame si me quedo mirándote fijamente y no sé que responderte más allá de un "nada", si en algún momento pierdo la ilusión... quizás vuelvas a notar un rayo de esperanza en mis ojos al mirarte, si de pronto descubres que te espero en cada esquina mientras observo tu silueta a lo lejos, si me pierdo en cada parte de tu cuerpo.
Perdóname si pienso constantemente en ti, te ruego que me disculpes si deseo que tus labios me busquen, que me beses en cada calle, a cada día y que me tengas solamente a mi. Perdóname por querer hacerte mío y desear que nunca te vayas de mi lado. Por favor, perdóname por quererte tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario