jueves, 1 de enero de 2015

Feliz 2015

Cuando se cierra el año se acostumbra a reflexionar sobre cómo han ido las cosas... Pues bien, este 2014 ha sido para mí un año de transformación personal. Han despertado cosas en mí que estaban dormidas desde hacía casi dos décadas, cuando inicié una relación tormentosa conmigo misma que me apartó de mi camino y me llevó a un mundo que no era el mío. Llegué al punto en el que no podía más y toqué fondo, pero de allí sólo se podía ir para arriba, porque más abajo ya no se podía.

A principios de este año 2014 las cosas empezaron a cambiar... apareció él. Y aquí es dónde me detengo para darle las gracias por entrar en mi vida, por formar parte de este año, por haber hecho de este 2014 un año memorable, por hacerme crecer como persona y por hacerme vivir momentos geniales. Por los viajes, las alegrías, los despertares con café recién hecho, las cosquillas... y por todo un 2015 a su lado, con buenos recuerdos, y con otros no tan buenos que hagan que esto sea cada día más y más fuerte. Gracias por ser la persona increíble que he conocido. Te quiero :)

Y... bueno, son días de mirar atrás y valorar si ha valido la pena todo lo pasado para llegar al presente. Tiempos también de pensar si vale la pena seguir igual que hasta ahora, o si habría que empezar a cambiar algo. También de entender que algunas cosas, nos gusten más o menos, no podremos cambiarlas nunca.

Teniendo esto más o menos claro... voy a seguir rodeándome de la misma gente que lo he hecho hasta ahora, pero teniendo mucho más criterio a la hora de decidir cuándo convienen y cuando no. No tendré a nadie en mi vida que no me aporte algo más de lo que tendría estando sin ella. Pero si me hacen feliz... voy a dar los abrazos más largos y los besos de verdad, con los labios, no con las mejillas. Cuando me den la mano, intentare sentir el calor de la otra persona. Voy a mirar más a los ojos. Le voy a dar más importancia a un “Ven aquí” que a un “Vete de aquí”. Voy a intentar aprender de una vez, que detrás de un “Si” puede que haya algún “No”, pero sobre todo que detrás de un “No” están todos los “Sis” del mundo. Me voy a querer más, piensen lo que piensen de mi. Voy a mirar más amaneceres y a disfrutar más del campo... (JÁ) Voy a hacer el mejor viaje de mi vida. Y sobre todo: Voy a sonreír más, lo tengo claro.

¡Joder! Que los años corren, incluso más deprisa que el tiempo que dedicamos en pensar cuáles serán nuestros propósitos para el próximo. Y es que hace exactamente 366 días, me propuse que hiciera lo que hiciera, marcaría un antes y un después, que el mundo no pasaría igual sin mí. Pero es de imbéciles creer que eso será así. Lo peor es cuando te das cuenta de que no se puede recoger todo por el camino, que no te abarcan las manos, que tenemos que traicionar para evolucionar, dejar a atrás una despedida para encontrarnos con alguien que nos enseñará algo nuevo.

Que ya lo dijo Sabina, "No se puede buscar más cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos". Que tendremos más experiencia según las veces que nos hayamos equivocado. Que hay que arrepentirse sólo de las cosas que se hayan hecho. Que la improvisación debe ser un método de vida que se enseñe en filosofía. Que hay que ser más valientes, que el problema no sea el miedo. Que la revolución no sea sólo una opción. Que hagamos más el amor y menos la guerra.

¡Qué coño!, las calles necesitan más besos y versos. Ser negativo en tiempo de crisis no vale para nada. Lo positivo siempre gana, y aún se puede parar la guerra, si no olvidamos el lema que dice algo así como: ¡Sed realistas y pidamos lo imposible!

Feliz año 2015 a todos :)