sábado, 8 de febrero de 2014

Algo ha cambiado...

Todo en nuestro mundo es relativo, o parecido, o igual... Los eventos se repiten en diferentes épocas, circunstancias o personajes. Incluso en nuestra vida cotidiana las personas vivimos momentos muy parecidos, de gozo, de tristeza, alegría, sufrimiento, éxitos, fracasos. Todos buscamos lo mismo: felicidad, amor, salud, prosperidad, amistad, ser creativos, una pareja, un hijo, una casa, un coche... y mil cosas más.

Hace poco llegó un momento en mi vida en el que desistí. Estaba cansada de buscar todo o algo y de no encontrarlo. Tiré la toalla y un día mi búsqueda cesó y me pregunté "¿y ahora qué?" y casi seguro que ese fue el momento en el que empecé a buscarme a mí aunque me sintiera sola en medio de una multitud. Estaba rodeada y me sentía triste sin motivo. Me empecé a sentir enferma a pesar de que no tenía nada, y los logros conseguidos me parecían sin importancia, y aquello que me parecía tan necesario para vivir... dejó de serlo. Es más, incluso ese vivir perdió importancia... 

Justo es en ese estado cuando sin darme cuenta empecé a buscar de nuevo, pero mi meta y mis expectativas ya habían cambiado. Ahora mis necesidades son distintas, mi alegría es infinita, la pena existe pero de manera diferente y me siento feliz a ratos sin saber porqué... Y me pregunto cómo puedo sentirme así con todo lo que veo y sé, absolutamente nada ha cambiado. Pero ahora es cuando me doy cuenta de cómo está mi mundo... el mundo que me rodea. Y me dicen que estoy rara, diferente, que algo me ha pasado, y quizás sea yo la que ha cambiado.

Creo que todos pasamos por las mismas pruebas con diferente escenario y distintos actores. Nos diferenciamos en la actitud que mostramos ante ellas y eso depende de nuestro grado de consciencia adquirida. Es curioso, pues la consciencia se adquiere después de pasar las pruebas, entenderlas y trascenderlas. Creo que es ahí donde se muestra nuestra fe, mejor dicho la FE, pues siento que la FE no es de nadie. Para mí es una energía maravillosa que existe para ayudarnos y si te abres a ella, la tienes, y si te cierras... es ella quien respeta tu libre albedrío y te deja que "te las apañes tú sólito".

Sé que vivimos en un mundo de ilusión y que todos tenemos ilusión por algo. Dicen que sin ilusión no podemos vivir, pues ella te empuja o te da ánimos en muchos momento de nuestro transitar por el mundo y es, gracias a esta ilusión, por lo que vamos creciendo y evolucionando. 

Ya sólo me interesan los amigos que suman alegrías, los besos que restan penas, las caricias que se dan porque sí, los corazones envueltos para regalo, el amor sin facturas y la bondad rosa de mis amigos.

Sí, sólo me interesan las sonrisas que provocan los sueños, los que salen a vivir sin escudo, los que lo apuestan todo a la casilla de la ternura. Ya sólo me interesan los bares donde esperan los abrazos, el corazón blanco de los niños y las palabras sin doble fondo...
No esperes ese momento, haz que él te busque a ti.

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