martes, 25 de febrero de 2014

Voy a entrar en trance

Siempre he tenido la estúpida manía de adelantarme a los acontecimientos y hoy, cómo no, sigo en mi línea. Miro hacia delante y lejos de cualquier metáfora, sólo veo vacíos inexplicables. Si estoy bien, ¿por qué no me siento bien?.

Y no sé cómo controlar este asqueroso sentimiento, no sé cómo se hace todo esto. Supongo que lo único que importa es que, de necesitar, lo único que necesito es no tener la necesidad de pensar demasiado. Pensar demasiado lo estropea todo, siempre lo digo y jamás aprendo.

Solo sé de mirarte a los ojos y respirar tranquila porque sigues aquí.
Así que date la vuelta y susúrrame al oído. No hace falta que me digas nada bonito, ya sabes que nadie me acostumbró a esas cosas. Sólo dime que todo va a ir bien. Que éste día no ha existido, que me lo estoy inventando yo todo. Sólo dime que mi subconsciente ha creado este mundo paralelo para que por fin me busque y me encuentre. Dime mentiras, esas mentiras que hacen feliz a cualquier persona.

Prométeme que al mirar atrás no volveré a perderme, que no voy a perder tu sonrisa en mi mente, a empezar a quererte sin saberlo. Y sin saber hacerlo...
Y ahora mismo es como si no tuviera nada, sólo una especie de tensiones y sentimientos formados en una cuerda floja que se están forjando y haciéndose más fuertes día a día. Soy la chica con el complejo de Iceberg; sólo saco un 10% de mi interior a la superficie, y el otro 90% se queda reflejado en estas líneas a las que me gusta llamarle "Blog". Me cohíbo fácilmente, necesito que los demás demuestren primero para actuar, no me gusta ir por delante y demostrar más que el resto a veces para nada, me frustra demasiado. No me preguntes por estos escritos en persona, me haré la loca.

Voy a entrar en trance.
Hace demasiado tiempo, demasiado tiempo ya sin llegar a sentir algo realmente grande (GRANDE). Y, ya no sé, no sé... nada. Nada más que el corazón delator que habla a voces en mi interior sobre sentimientos inconcebibles y raramente extraños. Sobre cosas horribles y otras bellas. Sobre el miedo de volver a terminar con los ojos cristalinos y rotos. ¿Por qué mi cabeza está cabreada pero mi corazón no para de bombear sentimientos por doquier?

Me duele la cabeza. Como si algo retumbara dentro de mí. Pensamientos débiles que se hacen fuertes cuando intento ponerme mejor. Desgana, decepción, tristeza, quizás soledad. O quizás este echarte de menos hasta con las entrañas a pesar de todo. Sentimientos que se contradicen. ¿Por qué? Por que soy así. Así de especial, así de... rara. Sí, soy así.

Y aquí estoy, describiendo cosas que existen en mi interior, pero que no logro entender del todo.
Aún así no he perdido la esperanza. Sólo necesito un pequeño "empujoncito" y mucha, muchísima paciencia de la persona correcta.

lunes, 24 de febrero de 2014

MM habla de amor

Enamórate de ti mismo (¡Narcisista!). Me explico...

Sé todo lo que busques en una persona. Aquí es donde entra "La teoría del plátano en la cabeza". Si tú para enamorarte buscas a alguien que lleve un plátano en la cabeza, ¡pues ponte un plátano en la cabeza! No puedes exigirle a los demás algo que no eres capaz de exigirte a ti mismo. Y el plátano en la cabeza es intercambiable por cualquier característica humana: sinceridad, sentido del humor, seriedad, belleza... piénsalo. Cualquier cosa que busques en una persona tienes que ser capaz de ofrecerla tú. De esta manera serás capaz de levantarte cada mañana pensando: joder, soy perfecto. A lo mejor tienes fallos, probablemente los tengas, nadie es perfecto, pero serás perfecto para ti mismo, que es lo más sano que existe, pues la persona que siempre te va a acompañar en todo lo que hagas vas a ser tú.
Tú eres lo primero.
Es más, si aplicas esta teoría empezarás buscando. "Sé lo que busco en otra persona", y acabarás encontrando un alma parecida a ti.

Dicen por ahí que los polos opuestos se atraen. Mentira. Los polos opuestos molan para ciertas cosas sin importancia, es decir, unas pequeñas diferencias que hagan todo un poco más interesante pero realmente la base, el fondo, debe de tener bastantes cosas en común. Si la base no coincide, al final eso se resquebraja seguro.

A lo largo de tu vida conocerás a muchas personas que serán bastante diferentes a ti, y no por ello serán relaciones peores, ni menos bonitas, no, pero acabarás con alguien que se parezca a ti, que sea capaz de leerte la mente o de erizarte la piel con sólo pensar en la suerte que tienes de haberla encontrado. Y si no encuentras a nadie así... es mi deber decirte que vas a acabar solo, pero ya te digo que no es tan difícil encontrar a alguien así. 

De verdad, enamórate de ti mismo, se vive genial. No necesitas el amor de nadie más para ser feliz. Algunas veces lo tendrás y otras veces no, pero aprenderás que el amor de otras personas es un complemento, no un elemento. Tiene como función mejorar lo que ya tienes, no suplir tus carencias.

domingo, 16 de febrero de 2014

Te lo juro

Te juro que este año nada de viajes, que el sexo sin amor no es lo mío, que yo nunca me toco, que eso es una aberración, que voy a la iglesia todos los domingos. Te aseguro que me escandalizo cada vez que escucho a alguien hablar sin tapujos sobre lo que folla, que me tapo los ojos cuando veo en una peli alguna escena subida de tono. Te prometo que nunca he deseado lamerte entero, que no voy a dejar las marcas de mis dientes en tu piel, que nunca he querido dejarte sin aliento. Te juro que soy una chica decente, que nunca me emborracho, que cumplo los diez mandamientos, que respeto todas las opiniones. Te aseguro que nunca he tenido prejuicios, que siempre he pensado que todos somos iguales, que nunca he acabado desnuda en mi cama sin saber por qué. Te doy mi palabra que huyo del vicio de la carne, que nunca he probado ninguna droga, que mañana mismo dejo de pensar en como ser capaz de provocarte más placer.

Te juro que no te adoro con locura, que ya hace un mes que no eres mi motivo para sonreír. Te juro que no me importa que otras te "intenten", que yo respeto mucho eso, que me da igual que tus labios estén con otros... Te juro que me aburres, que ya no quiero más locuras contigo, que no quiero dormir abrazada a ti, que soy más feliz cuando no estoy contigo, que no apareces en mis sueños.

Te prometo, te doy mi palabra, te aseguro, te juro, cruzando los dedos.

martes, 11 de febrero de 2014

El animal dentro de mi

"Recuerdo como si fuera hoy cuando alguien me dijo:
- ¿No deseas poder ser feliz en todos los aspectos de tu vida? ¿No tener que aceptar nada que no te agrade? ¿Sentir que la vida es controlada por ti en lugar de ir a rebufo de ella en el vagón 23? 
No respondí... Sólo resoplé, resonó un montón de aire saliendo de mi nariz y apareció mi diente roto tras una sonrisa de esperanza.
Y no dije nada, porque cuando llevas años aceptando que tu vida es lo que te pasa y no lo que originas... Pues, lamentablemente, te acabas acostumbrando. 
Seguidamente añadió:
- ¿Conoces una vieja canción que dice “Si tú me dices ven lo dejo todo”? 
Volví a afirmar en silencio; no me salían las palabras, la emoción me tenía atrapado. Mi garganta era incapaz de crear sonido alguno. Continuó: 
- Pues siempre he creído que a esa canción le falta algo... Debería ser: “Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven”. 
Finalmente me miró y me soltó las tres preguntas que llevaba años deseosa de que alguien me hiciera: 
- ¿Quieres o no quieres controlar tu vida? ¿Quieres o no quieres ser dueña de todos tus momentos? ¿Quieres? 
Y dije que sí, el sí más alto y más potente que ha salido de mis veinte años de vida."
Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y coloca a alguien en tu vida que cambia todas las preguntas...

No es ningún secreto que soy un poco cristal y que temía salpicarte de pedazos si estallaba, pero tampoco lo es que quería que conocieras mis grietas porque prometías con caricias desarmarlas y juntarlas tanto tanto que cupiesen en el mismo abrazo...

Al final sólo hacía falta que alguien como tú me dijera "Llora, no importa. Llora cuanto necesites", para romperme de felicidad (maldita contradicción) y describir que guardo una playa en mis ojos en la que casi nadie ha sabido nadar sin ahogarse. Que sonriendo estoy más guapa aunque en una brújula de estrella aún no he me encontrado con mi dirección.

sábado, 8 de febrero de 2014

Algo ha cambiado...

Todo en nuestro mundo es relativo, o parecido, o igual... Los eventos se repiten en diferentes épocas, circunstancias o personajes. Incluso en nuestra vida cotidiana las personas vivimos momentos muy parecidos, de gozo, de tristeza, alegría, sufrimiento, éxitos, fracasos. Todos buscamos lo mismo: felicidad, amor, salud, prosperidad, amistad, ser creativos, una pareja, un hijo, una casa, un coche... y mil cosas más.

Hace poco llegó un momento en mi vida en el que desistí. Estaba cansada de buscar todo o algo y de no encontrarlo. Tiré la toalla y un día mi búsqueda cesó y me pregunté "¿y ahora qué?" y casi seguro que ese fue el momento en el que empecé a buscarme a mí aunque me sintiera sola en medio de una multitud. Estaba rodeada y me sentía triste sin motivo. Me empecé a sentir enferma a pesar de que no tenía nada, y los logros conseguidos me parecían sin importancia, y aquello que me parecía tan necesario para vivir... dejó de serlo. Es más, incluso ese vivir perdió importancia... 

Justo es en ese estado cuando sin darme cuenta empecé a buscar de nuevo, pero mi meta y mis expectativas ya habían cambiado. Ahora mis necesidades son distintas, mi alegría es infinita, la pena existe pero de manera diferente y me siento feliz a ratos sin saber porqué... Y me pregunto cómo puedo sentirme así con todo lo que veo y sé, absolutamente nada ha cambiado. Pero ahora es cuando me doy cuenta de cómo está mi mundo... el mundo que me rodea. Y me dicen que estoy rara, diferente, que algo me ha pasado, y quizás sea yo la que ha cambiado.

Creo que todos pasamos por las mismas pruebas con diferente escenario y distintos actores. Nos diferenciamos en la actitud que mostramos ante ellas y eso depende de nuestro grado de consciencia adquirida. Es curioso, pues la consciencia se adquiere después de pasar las pruebas, entenderlas y trascenderlas. Creo que es ahí donde se muestra nuestra fe, mejor dicho la FE, pues siento que la FE no es de nadie. Para mí es una energía maravillosa que existe para ayudarnos y si te abres a ella, la tienes, y si te cierras... es ella quien respeta tu libre albedrío y te deja que "te las apañes tú sólito".

Sé que vivimos en un mundo de ilusión y que todos tenemos ilusión por algo. Dicen que sin ilusión no podemos vivir, pues ella te empuja o te da ánimos en muchos momento de nuestro transitar por el mundo y es, gracias a esta ilusión, por lo que vamos creciendo y evolucionando. 

Ya sólo me interesan los amigos que suman alegrías, los besos que restan penas, las caricias que se dan porque sí, los corazones envueltos para regalo, el amor sin facturas y la bondad rosa de mis amigos.

Sí, sólo me interesan las sonrisas que provocan los sueños, los que salen a vivir sin escudo, los que lo apuestan todo a la casilla de la ternura. Ya sólo me interesan los bares donde esperan los abrazos, el corazón blanco de los niños y las palabras sin doble fondo...
No esperes ese momento, haz que él te busque a ti.

domingo, 2 de febrero de 2014

Las personas que no han tenido esa suerte

- Tengo que contarte algo... Es que hay un chico que... que dice que le gusto...

+ ¿Y qué pasa? ¿Que a ti no te gusta?

- Uhmm... Sí, pero no quiero que me guste, ni gustarle a él... Porque ahora nos lo pasamos muy bien, pero si va a más... todo se va a estropear.

+ ¿Por qué dices eso?

- No sé... Tú siempre dices que más vale querer a alguien aunque luego lo pases mal, que no querer a nadie. Pero a lo mejor eso no es verdad... A lo mejor la gente que no ha querido a nadie, no echa de menos y... así no sufre cuando esa persona se va de su vida...

+ Mira, eso sólo lo dicen las personas que no han tenido esa suerte. Sí, esas personas que no han sentido cosquillas en la barriga cuando han conocido a alguien, o escalofríos en la nuca cuando ese alguien te mira, o dolor cuando has perdido a esa persona...
Venga, vamos a hacer una cosa. Ahora quiero que cierres los ojos, ciérralos. Muy bien, y ahora quiero que recuerdes el día en que conociste a ese chico. Y ahora, no sólo el día, si no justo el instante en que te diste cuenta que os entendíais a la perfección. Y ahora recuerda la primera vez que te reíste con él. La primera vez que te regaló una cómplice sonrisa.
Muy bien, pues ahora quiero que te imagines que todo eso nunca pasó. No, no, eso nunca ha pasado. Bórralo de tu mente, bórralo de tu cabeza, porque eso nunca ha ocurrido...
¿Y esa cara? Tristeza, impotencia, rabia, ¿verdad? ¿Qué, preferirías que hubiera sido así? ¿Preferirías no haberle conocido para no sufrir ahora porque no está?

¿Preferirías no haber vivido todas esas cosas?