viernes, 12 de diciembre de 2014

Emergencia

Voy a apagar la luz porque no quiero verme.
Cada día me preguntan cuándo voy a madurar. Mi idea es nunca.
De verdad, no te empeñes, que la vida pasa factura, y se nota.
¿No lo notas? Mira, anota esto:

Hoy, en el coche, he estado pensando en el futuro, ¿y cuándo no? Me pregunto dónde irán a parar todos aquellos presentes que se sacrifican por mañanas...

Me monto en el coche, quito el seguro, arranco, marcha atrás, intermitente y salgo. Quince minutos de viaje, poca música y muchas ganas de escucharme. Quito el volumen y me doy al play.

Divago, pienso en alto, hablo con mi HOY, con esto cuerpo que vive (dice) el momento, pero que vive (de lleno) atormentado. Una tormenta sin nombre o quizás con demasiados, una tormenta sin calma o quizás con demasiada, una tormenta (creo) de la nada. El caso es que entre kilómetros aseguro en voz alta la suerte que tengo te tener  mi entorno. Cuando encuentras al amor verdadero sabes que es él, pero si tienes a alguien al lado y todavía sigues preguntándotelo... sal de ahí, justo por donde dice emergencia.
La cabeza se supone que debe saberlo... lo sabe con certeza, porque automáticamente llega una persona, se instala en tus días y te hace querer cosas que antes no querías. Llega una persona y te reconcilia con la vida. Sin avisos, sin correos, sin tecnología, a plena mirada, de lleno, te llena.

El tiempo para no sabe cómo vivir puede ser un respiro o un suspirar constante. Un "me falta el aire" que nunca llega, una vida echada a perder o un perder la vida antes que echarme y rendirme. Es tan difícil gestionar un tiempo limitado... Es tan complejo cuidar y nutrir los vínculos para que no se sientan estancados... A veces, pienso en por qué los seres humanos nos empeñamos en adaptarnos a otras vidas. Es tan jodidamente complicado cuidar una planta que... Dios, malditos viveros, ¿cómo lo harán para hacer que el resto caigamos en la trampa de querer ser como ellos?

El corazón nunca entenderá cuánta luz hay que dejar entrar, pero cómo vamos a saberlo, si cada vez que nos paramos a pensar, tenemos algo a mano para cubrirnos del incendio.

lunes, 6 de octubre de 2014

Poco se habla de los que hacen resurgir tu mundo día a día.

De esas personas que siempre han estado ahí y que te han visto en tus mejores momentos y en los peores. Esas que te llenan la copa cuando ves el vaso medio vacío y te quitan la botella cuando estás al borde del abismo.
Las personas que te miran y te dicen lo preciosa que eres, lo bonitas que haces que sean las calles cuando pasas. Los mismos que te despiertan a besos y un dulce "Vamos... a la cama..." cuando te quedas dormida en el sofá viendo una película.
Poco se habla de cómo su abrazo puede hacer que todos los problemas se olviden o de cómo un sólo beso sencillo puede hacer que te invada una paz increíble por dentro.
Sus bromas, sus cosquillas... son la llave para liberar cualquier miedo.

Y qué decir de cuando cuenta sus movidas y tú no puedes entender por qué le han roto tantísimas veces la sonrisa esas historias tan jodidas, e intentas ser una payasa, cómica, estúpida, absurda... para sacarle una sonrisa al fin y al cabo.
Poco se habla de las personas que son verso, poema, poeta y que no son Madrid, ni Barcelona, ni París, porque son hogar, refugio, sonrisa.
Poco se habla de los que te sacan a bailar bajo la lluvia, bajo el sol en pleno Agosto, y bajo las estrellas de cualquier cielo. De esos que saben cuál es tu comida favorita y de qué color te gusta pintarte los labios.
Personas que harían cualquier cosa por ser armazón y que nunca te hirieran. Los que son la barra de un bar un viernes cualquiera, la copa, el alcohol, la fiesta, los "Joder, gracias por estar ahí" y la mañana siguiente, la resaca, el dolor de cabeza y el Ibuprofeno seguido de un abrazo.
Resucitar en un abrazo después del dolor en el pecho, un abrazo de esos que hacen crujir los huesos y que te falte el aire.
Poco se habla de las personas que escuchan siempre los versos de otros para otros y que en realidad son los que reconstruyen siempre el poema.

Por eso te he escrito esto, a ti, que siempre me has puesto los pies en el cielo, que me enseñaste que soñar se puede también con los ojos abiertos. Me dijiste que el amor no entiende de kilómetros y me demostraste que el amor es una locura en la que loco y loca, no encuentran, ni quieren encontrar la cordura. Me has dado tanto que incluso la poesía se queda corta. Y sí, ya sé que dices que soy un desastre monumental, que pierdo el mando en la mayoría de las situaciones, eso de: "Joder, pequeña, cómo la has liado...". Pero también me dices que soy preciosa y que tengo un corazón que no me cabe en el pecho, que lo hecho, hecho está y que tire pa' lante. Porque tú me llevaste a la azotea de tus pestañas para que dejase de sentirme tan pequeña y gritara que no le tengo miedo a nada. Me agarraste de la mano al cruzar la calle y me regalaste flores el 15 de Febrero para que me sintiese especial y flor entre tanto capullo.

A mí que no me jodan, poesía eres tú, diga lo que diga, o que quiera o intente decir Béquer.

sábado, 23 de agosto de 2014

Amor

Poco a poco acabé odiando el amor, los que me conocen saben que fue así.
El concepto de amor en nuestra sociedad está altamente sobrevalorado y cinematográficamente "adisneylado" e intoxicado.
Frases como "El amor lo puede todo" o "El amor es lo importante" y un sinfín de frases sacadas de películas de amor pastel de arándanos. Caca, todo excremento de vaca.

El amor ha creado a seres terroríficos y ha consumado guerras. Se podría decir que estando (mal)enamorados olvidamos las espinas que crecen con las rosas y después, entre las lágrimas, recordamos el dolor que produce ese delito. El concepto del amor no tiene límites ni barreras; sin embargo nuestros corazones y formas de pensar y racionalizar los sentimientos sí las tienen.

Lo odio. Odio ese amor barato que nos venden en bolsitas de 30 y cabe en cualquier bolsillo, ese que crea la sensación errónea de "la/le quiero", cuando en realida es un "obsesión/calentón/estátobuena...". Lo odio por su volátil existencia y sus inciertos movimientos. Lo odio.

Pero a ti... a ti te amo y te necesito como si fueras parte esencial de mi, y yo de ti.

Contigo he comprendido, he aprendido y he sentido la necesidad de decirte que "te amo", porque no encuentro ninguna maldita palabra que pueda definir exactamente lo que es más allá de cursis frases sacadas de una novela romántica.

Y es que yo sólo sé que que me encanta que te vueltas loco si te toco con el dedo corazón el ombligo; y que te rías como si tratases de desmantelar los planes de toda la tristeza del mundo. Y que puedo desatender al mundo entero mientras tú me intentas explicar que ese lunar de tu nariz no es tan bonito como pienso. Y que me acaricies cuando crees que duermo..., no creo que haya una forma más bonita de decirle a alguien que le quieres

Y créeme cuando te digo que eres precioso, y que todos los días durante este tiempo te he amado y he disfrutado de tu compañía a cada segundo porque eres mi amante, mi pareja y sobre todo mi compañero.

Que el amor (el del bueno) es ciego, sí,  pero lo importante, es que en esa ceguera ves las cosas más maravillosas que existen. 


domingo, 27 de julio de 2014

Nadie como tú

Desde que te conozco, todos mis pensamientos giran en torno a tu nombre, tu boca y tus ojos, esos que dan sentido a todos mis insomnios.
Y se me hace imposible explicar que no he encontrado a nadie como tú, nadie que refleje tanto mi mirada en sus ojos, nadie que tenga la llave de mi cielo cuando estoy a su lado, o un océano en las pestañas cuando se marcha.

Porque nadie consigue arañarme como tú las buenas noches, y encerrarme en mis recuerdos, mientras miro todas las fotos que nos hicimos mientras sonrío. Que nadie me muerde las ganas como tú. Que tu pelo es cascada, y el de los demás es sólo riachuelo. Que tu mirada de niño bueno es mi talón de Aquiles. Y que no hay mapa que me oriente en el camino de tus lunares, ese en el que me encanta perderme, y que es el único en el que el tesoro es el propio camino.

Que me enamoras más y más con cada beso con el que me despiertas cada mañana sin parar hasta que sonrío dormida. Que definir todo con un "Eres perfecto para mi", se queda corto. Que si el tiempo a tu lado en Madrid pasa rápido, estas vacaciones han pasado volando. Que como bien dijiste hemos tenido "tiempo de follar como nunca y de querernos como nadie". Que eras lo más bonito de la playa. De Granada. De España. Del universo entero. Que eres el único que consigue erizarme la piel con cada caricia, y que cada vez que duermes soy yo la que sueña. Que no sé que tienes, pero lo tienes.

Y podría darles mil y una razones por las que te quiero, como mil y una noches he pasado contigo. Podría poner dos mil excusas para no dejar de quererte, como besos me faltan de tus labios.

Y que si lo mido en besos no me salen las cuentas, y no estoy segura de si superarían el número de sonrisas. Tampoco lo rápido que bombea mi corazón cuando te ve aparecer, ni la necesidad de tenerte a mi lado. Que no sé si es mayor el número de abrazos o de risas a tu lado, ni sé cuantas veces te habré llamado "idiota" o "cariño" durante este tiempo.

Te juro que si el amor se pudiera medir en números, si las ganas de verte pudiera representarlas en una gráfica, si pudiera contar con un millón de dedos de miles de manos las sonrisas que me has sacado, si pudiera gritar desde aquí y que escucharan en Singapur lo mucho que te quiero, las ganas que te tengo... ten por seguro que lo haría.

Que sé que no puedo volar, pero sólo tú me haces sentir que lo puedo conseguir. Que has sido y serás mi verano, porque no puedo contarlo sin contarte a ti.

Y recuerda, que te quiero más que ayer, menos que mañana y más que tú a mi.



Con trocitos, de las cosas que le di hizo pequeños los mares, y los alejó de mi. Y aunque nunca fueron grandes, aunque jamás los entendí, hoy los siento tan extraños, que si me acuerdo solo puedo sonreír.
Y sé que todo esto ha pasado porque estabas a mi lado y me has traído esta canción...
Y con tanto y con tan poco, se hizo grande la ilusión, se acercaron las distancias, dejamos clara la intención... de ser todo, lo que somos; el dos en uno, y uno en dos... ♫

martes, 24 de junio de 2014

Si te vas

Sé bien que soy muy complicada, que a veces la negatividad me pierde y que muchas veces pienso solamente en mí. Perdóname si no sé quererte a medias, si sólo necesito tu sonrisa para levantarme cada mañana, si te cuido demasiado. Y lo sé, vamos a acabar con más códigos y reglas que la policía secreta.

Por favor, regálame mil caricias. Ven. Vete. Y vuelve. Y deja que me vaya. Échame de menos. Haz que el reloj se pare, pero que vaya más rápido a la vez. Háblame bajito. Y dímelo. Dime lo que quiero escuchar, pero también lo que no me gusta. Hazme cosquillas. Bésame. Vuélveme loca. Abrázame, más fuerte. 

Olvídame durante cinco minutos. Haz que me enfade y haz que lo olvide. Deja que llore, abrázame después. Búscame. Haz que me ría, que no existan días malos. Bésame otra vez. Hazme sentir especial, quiero ser la única. Tócame el pelo. Miénteme. Sorpréndeme, deja que te sorprenda. Muérdeme la boca. Dime que eres mío. No me falles, y cuenta conmigo siempre. Llévame la contraria. Espérame, pídeme que te espere. 

Mírame, no dejes de hacerlo, por favor. Demuéstrame lo que dices. No me pidas explicaciones, ni me las des. Quédate en silencio. Acércate. Más, más aún. Y aunque sea un deseo imposible... no te vayas por mis absurdos errores.

Pero sobre todo, discúlpame si me quedo mirándote fijamente y no sé que responderte más allá de un "nada", si en algún momento pierdo la ilusión... quizás vuelvas a notar un rayo de esperanza en mis ojos al mirarte, si de pronto descubres que te espero en cada esquina mientras observo tu silueta a lo lejos, si me pierdo en cada parte de tu cuerpo.

Perdóname si pienso constantemente en ti, te ruego que me disculpes si deseo que tus labios me busquen, que me beses en cada calle, a cada día y que me tengas solamente a mi. Perdóname por querer hacerte mío y desear que nunca te vayas de mi lado. Por favor, perdóname por quererte tanto. 


jueves, 5 de junio de 2014

El epicentro de una catástrofe preciosa

Cuando hay demasiado silencio me da por hablar de heridas, y aún con fiebre puedo llegar a expresarme. A veces intentar ser feliz es como tratar de agarrar algo que se te escurre entre las manos. Y eso me pone aún más triste. Lo peor es que ya no se me ocurren excusas. Estar perdida se ha convertido en mi estado más común. Alguna vez me encuentro, sonrío, me lleno de ilusión, pero... sólo dura un rato. Mientras tanto observo la vida como si fuese un creyente esperando ser espectador de un milagro que nunca ocurre.

La verdad es que la fe me parece el peor invento del hombre, pero también es cierto que cuando algo te falta, agradeces no tener algo más que perder. Es mi mayor consuelo, por pequeño que sea. A veces tengo que recordarme el poco sentido que tiene todo, y luego vuelvo e intento no hacerme demasiadas preguntas. Hay días en los que me levanto con ganas de comerme el mundo y me "sorprendo" comiéndome el suelo. ¿Pero sabéis qué?, sigo sonriendo mientras la tristeza se convierte en esa cicatriz que no recuerdo cómo me hice. O quién la hizo.

Y lo sé, todo llega, porque todo termina. Y jamás pensé que diría esto, pero ahora mismo que las cosas no duren eternamente me resulta precioso. De todas formas, y volviendo al tema en cuestión: nunca he querido a nadie tanto como he llegado a odiarme a mí misma. Entiendo que no sepa amar sin que me duela, pero espero que cuando quiera irme, en lugar de hacerlo, alguien me enseñe a quedarme a su lado toda la vida.

lunes, 2 de junio de 2014

Dos caminos separados que se juntan, y se abrazan

Si te digo la verdad yo no tenía intención de quererte, pero cuando lo hice supe que por fin me había encontrado. Y a una tampoco le importa estarlo si es entre los brazos de alguien en los que te sientes como en casa. Por eso yo ya te esperaba mucho antes de cruzarme contigo. Te soñé, aunque no me acuerde.

Y por caminos diferentes nos encontramos. Yo que creía que jamás se iban a entrelazar, pero terminaron formando un laberinto, una constante sucesión de curvas que terminaban en el comienzo de la otra. Una de ellas creo que es la curva más perfecta que jamás he visto y veré, aquella que pone nombre a tu sonrisa, aquella que me hace balancear y recordar que la perfección es finita pero no inexistente.

Se nos han quedado muchos orgasmos pendientes. Te haría el amor declarándole la guerra al mundo si hiciera falta. Que venga alguien a decirme que no puedo soñar despertándote cada mañana. Me abrazaré a tus caderas cuando me suelte la esperanza.

Yo te prometo finales felices al comienzo, y durar lo que tardan en acabar los infinitos.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Ambicioso plan

Eres como la primera vez que me mordieron la oreja. Que me besaron la nariz. Que me abrazaron los lunares. Que me lamieron las rodillas. Y ahora no sé qué nos queda o qué nos sobra. Lo único que sé ya con certeza es que de poder me metería entre tu piel y tus huesos hasta que acabase el verano.
Podríamos vivir en esa habitación toda la vida. Besarnos las mañanas entre las sábanas y buscarnos los miedos entre las costillas. Podría vivir sólo de ti. Pero sería demasiado egoísta encerrarte en mis piernas y pedirte que no salgas nunca...

Al final llegaría el otoño y por la ventana veríamos las hojas caer y tú querrías salir a pisarlas. Sal. Desde luego que si.
¿Pero luego qué? Si no me besases moriría ahí mismo y esta vez tus dedos no encajarían en mis mitades. Ni metiendo el dedo en la yaga ni sacándolo de ella. Podrías provocarme tormentas y luego salvarme de ellas, hacer de un naufragio una tarde de playa.

Podríamos creernos inmortales durante todo el invierno y fingir que la vida no acaba aquí y ahora. Que empieza por tus pies; y decirte que tienes los ojos más bonitos del mundo aunque tú digas que no, que lo más importante es lo que yo veo en ellos cuando te los miro.

En nuestro invierno particular podría llover durante todo el día y nosotros brindaríamos con champán (del barato). Hasta que llegase Navidad. Sería el invierno más caluroso de todos. El nuestro. Después quizás nunca nos tomemos las uvas. Porque a ti no te van mucho esas cosas y a mí nunca me da tiempo.

Y qué más dará, si el año que viene será el mismo... pero con un día precioso en Marzo. El nuestro. Podríamos bailar una de esas canciones viejas que pasan de moda. O correr descalzos por todas las paredes y encontrarnos en el techo, de espaldas.

Si tú me sostienes, yo no te dejo caer y nos damos la cara para siempre, ¿vale?. Yo por tu risa y tú por lo que quieras. Verás, he pasado todo este tiempo trazando un ambicioso plan para el tiempo que nos quede: reírnos.

No tengo miedo a no quererte siempre igual, porque los sentimientos tienen que madurar y tú haces florecer todas las sonrisas que encuentras a tu paso. Hay momentos en que hay que quererse demasiado, y yo me quiero más contigo, y yo te quiero a ti 
"lo más lejos a mi lado".

viernes, 2 de mayo de 2014

Algo de dos

Que si veo, que sean tus ojos; si escucho, que sea tu voz; si siento, que sea tu presencia; si sueño, que sea contigo; si escribo, es tu nombre por todos los lados; si deseo, son tus labios rozando los míos; si prefiero, te prefiero a ti antes que a todo; si me escapo, escapémonos juntos; si vivo, es por ti; si muero, que sea a tu lado; y que si todo esto es un sueño, no quiero despertar.

Y que nunca se me vaya este cosquilleo en la tripa, la sonrisa de oreja a oreja, los besos que se mantienen durante minutos, tu sonrisa por la mañana, el brillo de tus ojos al apagar la luz, los sueños aún por cumplir, las ganas de más, de que se pare el tiempo, de abrazarte y no soltarte, de quedarnos en casa abrazados en la cama durante horas o de fiesta y borrachos. De tenerte durante una eternidad; aquí, a mi lado, escuchando cómo me dices muy muy bajito que me quieres. 
Nunca entenderé cómo has llegado a convertirte en el motivo de todos y cada uno de mis suspiros, a pesar de que llevara ya bastante tiempo sin suspirar... Que nadie pensaría que podíamos llegar a tanto en tan poco tiempo y de la manera tan extraña como empezó; y ya nos ves, algo tan perfecto que incluso parece mentira.

¿No has sentido alguna vez eso de que quieres respirar fuerte, pero el aire se te entrecorta en el pecho y entra a presión? Pues tú eres esa sensación, y qué genial. Eres la sensación más genial del mundo.

Y si aún te preguntas si te quiero... lee atento. Pocas veces en la vida he estado segura de algo, y ahora por fin siento que lo estoy, de hecho estoy segurísima; segura de ti, más segura de mí y de que te quiero; de que no dejaría que nada ni nadie estropease esto: algo de dos.

miércoles, 9 de abril de 2014

Me asusta y a la vez quiero que pase

"Me asusta y a la vez quiero que pase”, pienso, y eso supongo que es enamorarse.

El miedo por el miedo a quererse los defectos, el miedo a no estar solo y ser la kriptonita de otro. A no saber empezar las cosas que se pueden acabar, a levantar el corazón del sofá. A equivocarse muchas veces con veranos con fecha de caducidad, por el temor a que en septiembre llegue Navidad. A no querernos continuado, a la rutina de los te amo. A que mis duchas sepan más de frases que no te he dicho, que de frases que te dije. A pensar que sólo cuando nos cansemos de medir las distancias con metros y las empecemos a medir con besos, empezaremos a estar de acuerdo. A extrañarnos más de lo que podemos soportarnos, a odiarnos por dar demasiada importancia a lo que hablamos.

Pero queremos que pase, para que nunca más nos pasemos de largo. Para dejar de hacernos el amor en la práctica y hacérnoslo en el acto. Para hacer pegados todas esas noches que las pasamos hablando alejados, para dejar que una pantalla sea la única que vea la sonrisa que me produces cada vez que te leo de lado. Queremos que pase porque querernos no es tan complicado, porque si a ratos yo te odio y tú me odias, menos por menos nos da que cada día vamos sumando, ¿no?. Que encontrarnos sólo es que cada uno de nosotros de dos pasos, que tengo noches que duran fines de semana pensándote desde el día que te conocí. Que quiero dejar de conocer la luna a kilómetros y conocerla a centímetros… que los dos sabemos que tú necesitas a alguien como yo y yo te necesito a ti.

Y es que todas las carreteras que quiero atravesar pasan por tus brazos, por el peaje de tu espalda, por las noches sin dormir de tus ojeras. Todas las vacaciones que necesito pasan por tu cuarto, por noches de tres lunas acostados, por los días en que no estamos separados. Que digan lo que digan la distancia es el amor también, menos por lo de los cuerpos pegados; que la distancia no son dos, si no uno y otro muy lejanos. Que todo lo que yo quiero de ti, es un al lado. Que todo lo que no quiero de ti, es extrañar lo que no nos damos.

Que tengo razones para que me asuste y para querer que me pase, pero yo prefiero que me pase y si es contigo... será más dulce el desastre.

miércoles, 2 de abril de 2014

Las declaraciones de amor son en realidad de guerra


Tenemos las horas contadas, amor.
Por eso yo soy de letras.

El mago siempre guarda una carta bajo la manga.
Yo, que la única magia que conozco es la que me cosquillea en las yemas de los dedos cuando te toco, no tengo ropa entre la que esconder mi baraja. No me malinterpretes, no hablo de las veces que me la has quitado. Lo que digo es que me parece que tus ojos ven a través de ella. De la ropa no, idiota. De la piel.
No sé. Tengo la sensación de que adviertes como arde mi corazón y que, consciente y eludiendo el pánico, te decantas por quemarte conmigo en lugar de apagarlo cada vez que me besas.

¿Has tenido alguna vez un reloj durante tantos años que un día se haya acabado parando? Da igual el tiempo que transcurra desde que dejó de funcionar hasta que te percatas de ello, se ha detenido a una hora exacta, el instante preciso en que ocurrió. Ojalá algún engranaje en mi caja torácica pudiera avisarme de en qué momento dejé de follar contigo para empezar a hacerte el amor. Lo que quiero decir es que no me percaté de todo esto hasta que advertí, un día y de casualidad, que el vacío que sentía desde hacía tantísimo tiempo en mi pecho ahora estaba lleno de ilusión, de que se transformó en un corazón que palpita ahora entre tus manos.

Lo que si tengo cada vez más presente es la cruenta batalla que se desata detrás de mi sonrisa cada vez que te miro entre las ganas de deshacer la cama contigo salvajemente y la tristeza de desconocer en qué lado de ella te gusta dormir. No es lo mismo ser feliz contigo y que me hagas serlo, lo primero depende de mí y lo segundo supone depender de ti. ¿Tendría que haberme quitado el corazón junto con las bragas?.

¿Le dará miedo a la lluvia precipitarse contra el suelo? Si yo fuera gota, tendría vértigo. Me lo imagino como la misma sensación de quien sabe que está destinado a enamorarse de alguien y le aterra la certeza de estar haciéndolo. Ambos saben que van a acabar hechos pedazos. O no. No lo sé. En mi defensa diré que toda esta reflexión es porque fuera está lloviendo. Fuera está lloviendo y yo solo quiero que bailemos bajo ella...

Que te voy a decir que no te haya escrito, si sabes que ya ocupas casi tantas hojas en mis libretas como minutos en mi imaginación desatada de toda cordura desde que estoy loca por ti. Que te voy a decir que no te haya gemido. Que no le haya gritado a tus ojos con mis pupilas. Que te voy a decir que mi piel no le haya susurrado a tus dedos al estremecerse de un escalofrío entre ellos. Que no te haya latido entre las taquicardias de tenerte cerca y las bradicardias de sentirte lejos.

Tratando de buscar culpables me he percatado que de inocente sólo tengo la apariencia de frágil al descubrirme sonriendo ante la expectativa de sesgar mi yugular con tus colmillos. Definitivamente no es por ti, es por mí, que no sé poner límite a mis sentimientos... Pero qué esperabas, soy un alma libre; no me tengo ni en pie cuando estás cerca. 

Anoche un latido me habló de ti, y me dijo cosas que desconocía de mí misma. Fue breve, apenas perceptible, como el desapercibido movimiento de un grano de arena que, sin embargo, origina la feroz avalancha de una montaña. La verdad se desencadenó así, a traición, como cuando alguien te agarra con furia para ponerte frente a sí, obligándome a mirarla a los ojos mientras me inundaba junto con la certeza de que no dormiría contigo esa noche.

La consciencia de que un arma está cargada es la que provoca el cosquilleo del dedo que se posa sobre el gatillo. Tenerte entre las piernas se asemeja a ponérmela en la sien con el pulso temblando.

Pero ya me conoces, amor. 
Me metería en el ojo del huracán 
solo para comprobar si es del color de los tuyos.


sábado, 22 de marzo de 2014

A - M - O - R

¿A qué cojones llamáis amor? Que alguien me lo explique...

¿A subir fotos con vuestra pareja fingiendo lo felices que sois mientras os caéis a trozos? ¿A imitar a las películas? ¿A elegir al chico más guapo para presumir delante de tus amigos? ¿A poner fechas? ¿Acaso llamáis amor a firmar un papel que acredite que os amáis? ¿A poner un "te amo" al final de cada conversación?

Habláis de amor y la gran mayoría no lo habéis rozado ni con la punta de los dedos, no lo habéis sentido ni a kilómetros, presumís de amar cuando en realidad solo estáis presumiendo de belleza y de bienes materiales. Normal que para vosotros el amor sea una mierda, todo eso se estropea y pasa de moda, y luego toca llorar...

Y no, por eso llevaba tanto tiempo sola. Porque vuestra idea de amor me asquea tanto que no soy capaz de permanecer al lado de alguien que "ama así" sin sentirme vacía. Y sí, habla la voz de la experiencia porque yo era así, yo amaba así. Quizás era de "enchochamiento" rápido y perdía el culo por cualquier poeta de mierda de manos vacías...

Pero después de un tiempo de soledad (y de madurez), me he dado cuenta de que el AMOR (así, con mayúsculas y en negrita) es respirar, sentir y dejarse llevar.

Aún por las noches me analizo y llego a la conclusión de que he cambiado mi forma de amar, porque amar es confianza, entendimiento, conexión, miradas. Amar es tocarse y sentir cómo no queda espacio entre ambos. Amar es naufragar en su boca, y quitarnos las cicatrices, tirarlas al suelo y follar sobre ellas. Amar es amar la piel del otro y a la vez odiarla al considerarla una barrera más. Amar es respirar juntos, es seguridad, es libertad, respeto, amistad de la buena. Amar es sonreír hasta que no puedes más, es mirarse hasta desgastarse las pupilas, es tranquilidad, es perdonar. Amar es curarse de un abrazo. Amar, AMAR de verdad, es lo más increíble y bonito del mundo.

El problema es que habéis puesto de moda el "estar atados" y ya todos lo veis como eso, y no, el problema real es que os queda demasiado grande en la boca la palabra amor.

Me indigna lo jodidamente difícil que algunos ponen las cosas, con lo fácil y bonito que es quererse libre y amar a quien te ama.

lunes, 10 de marzo de 2014

Romper el aire con sentimientos

El destino es aquello que destruimos a cada instante. En tan sólo un impulso podemos torcer irreparablemente el trascurso de nuestra historia. Todo se decide en un abrir y cerrar de ojos, en un impulso, en una despedida, en un beso...

Nuestra historia se escribe y se reescribe por las equivocaciones y aciertos que nos convertirán en el protagonista o en el antagonista de nuestra propia película que todo el mundo verá en directo y con palomitas. Podrán olvidarse del guión de nuestra historia y hasta de lo que hemos dicho, pero jamás se olvidarán de lo que les hemos hecho sentir con cada una de nuestras decisiones.

Grita tan fuerte hasta que se rompa el aire y antes de que digas nada y rechaces algún día todo esto de pleno, dime al menos dónde puedo encargar a alguien como tú, igualito a ti, aunque sea una copia barata, lo daré por válido.
Pero encárgate de que venga con todos tus defectos incluidos en el precio. Pídeles que me plagien tu esencia, y tu estúpida forma de reírte de mí. Que hagan una absoluta fotocopia de la forma que intentas ignorarme, y hacer como que me buscas a un metro por encima de mi cabeza. Lo quiero igual de luchador, con la misma iniciativa, no me importa pagar gastos adicionales.

Diles que no escatimen en tus detalles, y que le jodan al copyright, pero quiero calcadas todas tus palabras. Que no le cambien tu ideología, que siga sabiendo lo que quiere y hasta qué punto. Que le falten horas a sus días y que venga a robármelas a mí, aunque sea de madrugada.
Pídeles que encuentren la fórmula que tienes para que me sea imposible pensar que hay algo malo en ti y en nuestra circunstancia. Aprovecha la oferta y exige que me lo envíen sin gastos de envío, con solo ganas de mí. Y si no es posible eso, pide al menos la garantía y asegura mi corazón a todo riesgo, porque últimamente está un poco descolocado y no quiere ver a nadie que no seas TÚ.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Perlas

"Cada año de mi vida busco doce perlas.

Doce personas que se me aparecen y marcan mi mundo y mi vida de alguna manera. Son joyas que el mundo me da, y aunque pasen los años, te marcan tanto que aún las conservas aunque sea en tu interior. Eso confirma qué grandes perlas fueron, pues el paso del tiempo no les ha quitado nada de su brillo ni de su intensidad. 

Puede que algunas de esas perlas desaparezcan de tu vida para siempre, o que vuelvan, o que no se vayan jamás. Puede que algunas de esas perlas te dieran momentos de felicidad, de tristeza, de rabia o de impotencia, pero indistintamente de eso, hubo alguna razón por la que se pusieron en tu camino, hubo una razón por la que te marcaron de alguna manera y eso es lo realmente importante. 

Pero algunos de ellos son más que perlas. Son energías especiales. Almas que se funden con la tuya propia.

Con el tiempo, algunas perlas pasan a ser diamantes. Porque cada ochenta o noventa perlas aparece un diamante en bruto... Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente para ti..."

Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven.
Albert Espinosa

martes, 25 de febrero de 2014

Voy a entrar en trance

Siempre he tenido la estúpida manía de adelantarme a los acontecimientos y hoy, cómo no, sigo en mi línea. Miro hacia delante y lejos de cualquier metáfora, sólo veo vacíos inexplicables. Si estoy bien, ¿por qué no me siento bien?.

Y no sé cómo controlar este asqueroso sentimiento, no sé cómo se hace todo esto. Supongo que lo único que importa es que, de necesitar, lo único que necesito es no tener la necesidad de pensar demasiado. Pensar demasiado lo estropea todo, siempre lo digo y jamás aprendo.

Solo sé de mirarte a los ojos y respirar tranquila porque sigues aquí.
Así que date la vuelta y susúrrame al oído. No hace falta que me digas nada bonito, ya sabes que nadie me acostumbró a esas cosas. Sólo dime que todo va a ir bien. Que éste día no ha existido, que me lo estoy inventando yo todo. Sólo dime que mi subconsciente ha creado este mundo paralelo para que por fin me busque y me encuentre. Dime mentiras, esas mentiras que hacen feliz a cualquier persona.

Prométeme que al mirar atrás no volveré a perderme, que no voy a perder tu sonrisa en mi mente, a empezar a quererte sin saberlo. Y sin saber hacerlo...
Y ahora mismo es como si no tuviera nada, sólo una especie de tensiones y sentimientos formados en una cuerda floja que se están forjando y haciéndose más fuertes día a día. Soy la chica con el complejo de Iceberg; sólo saco un 10% de mi interior a la superficie, y el otro 90% se queda reflejado en estas líneas a las que me gusta llamarle "Blog". Me cohíbo fácilmente, necesito que los demás demuestren primero para actuar, no me gusta ir por delante y demostrar más que el resto a veces para nada, me frustra demasiado. No me preguntes por estos escritos en persona, me haré la loca.

Voy a entrar en trance.
Hace demasiado tiempo, demasiado tiempo ya sin llegar a sentir algo realmente grande (GRANDE). Y, ya no sé, no sé... nada. Nada más que el corazón delator que habla a voces en mi interior sobre sentimientos inconcebibles y raramente extraños. Sobre cosas horribles y otras bellas. Sobre el miedo de volver a terminar con los ojos cristalinos y rotos. ¿Por qué mi cabeza está cabreada pero mi corazón no para de bombear sentimientos por doquier?

Me duele la cabeza. Como si algo retumbara dentro de mí. Pensamientos débiles que se hacen fuertes cuando intento ponerme mejor. Desgana, decepción, tristeza, quizás soledad. O quizás este echarte de menos hasta con las entrañas a pesar de todo. Sentimientos que se contradicen. ¿Por qué? Por que soy así. Así de especial, así de... rara. Sí, soy así.

Y aquí estoy, describiendo cosas que existen en mi interior, pero que no logro entender del todo.
Aún así no he perdido la esperanza. Sólo necesito un pequeño "empujoncito" y mucha, muchísima paciencia de la persona correcta.

lunes, 24 de febrero de 2014

MM habla de amor

Enamórate de ti mismo (¡Narcisista!). Me explico...

Sé todo lo que busques en una persona. Aquí es donde entra "La teoría del plátano en la cabeza". Si tú para enamorarte buscas a alguien que lleve un plátano en la cabeza, ¡pues ponte un plátano en la cabeza! No puedes exigirle a los demás algo que no eres capaz de exigirte a ti mismo. Y el plátano en la cabeza es intercambiable por cualquier característica humana: sinceridad, sentido del humor, seriedad, belleza... piénsalo. Cualquier cosa que busques en una persona tienes que ser capaz de ofrecerla tú. De esta manera serás capaz de levantarte cada mañana pensando: joder, soy perfecto. A lo mejor tienes fallos, probablemente los tengas, nadie es perfecto, pero serás perfecto para ti mismo, que es lo más sano que existe, pues la persona que siempre te va a acompañar en todo lo que hagas vas a ser tú.
Tú eres lo primero.
Es más, si aplicas esta teoría empezarás buscando. "Sé lo que busco en otra persona", y acabarás encontrando un alma parecida a ti.

Dicen por ahí que los polos opuestos se atraen. Mentira. Los polos opuestos molan para ciertas cosas sin importancia, es decir, unas pequeñas diferencias que hagan todo un poco más interesante pero realmente la base, el fondo, debe de tener bastantes cosas en común. Si la base no coincide, al final eso se resquebraja seguro.

A lo largo de tu vida conocerás a muchas personas que serán bastante diferentes a ti, y no por ello serán relaciones peores, ni menos bonitas, no, pero acabarás con alguien que se parezca a ti, que sea capaz de leerte la mente o de erizarte la piel con sólo pensar en la suerte que tienes de haberla encontrado. Y si no encuentras a nadie así... es mi deber decirte que vas a acabar solo, pero ya te digo que no es tan difícil encontrar a alguien así. 

De verdad, enamórate de ti mismo, se vive genial. No necesitas el amor de nadie más para ser feliz. Algunas veces lo tendrás y otras veces no, pero aprenderás que el amor de otras personas es un complemento, no un elemento. Tiene como función mejorar lo que ya tienes, no suplir tus carencias.

domingo, 16 de febrero de 2014

Te lo juro

Te juro que este año nada de viajes, que el sexo sin amor no es lo mío, que yo nunca me toco, que eso es una aberración, que voy a la iglesia todos los domingos. Te aseguro que me escandalizo cada vez que escucho a alguien hablar sin tapujos sobre lo que folla, que me tapo los ojos cuando veo en una peli alguna escena subida de tono. Te prometo que nunca he deseado lamerte entero, que no voy a dejar las marcas de mis dientes en tu piel, que nunca he querido dejarte sin aliento. Te juro que soy una chica decente, que nunca me emborracho, que cumplo los diez mandamientos, que respeto todas las opiniones. Te aseguro que nunca he tenido prejuicios, que siempre he pensado que todos somos iguales, que nunca he acabado desnuda en mi cama sin saber por qué. Te doy mi palabra que huyo del vicio de la carne, que nunca he probado ninguna droga, que mañana mismo dejo de pensar en como ser capaz de provocarte más placer.

Te juro que no te adoro con locura, que ya hace un mes que no eres mi motivo para sonreír. Te juro que no me importa que otras te "intenten", que yo respeto mucho eso, que me da igual que tus labios estén con otros... Te juro que me aburres, que ya no quiero más locuras contigo, que no quiero dormir abrazada a ti, que soy más feliz cuando no estoy contigo, que no apareces en mis sueños.

Te prometo, te doy mi palabra, te aseguro, te juro, cruzando los dedos.

martes, 11 de febrero de 2014

El animal dentro de mi

"Recuerdo como si fuera hoy cuando alguien me dijo:
- ¿No deseas poder ser feliz en todos los aspectos de tu vida? ¿No tener que aceptar nada que no te agrade? ¿Sentir que la vida es controlada por ti en lugar de ir a rebufo de ella en el vagón 23? 
No respondí... Sólo resoplé, resonó un montón de aire saliendo de mi nariz y apareció mi diente roto tras una sonrisa de esperanza.
Y no dije nada, porque cuando llevas años aceptando que tu vida es lo que te pasa y no lo que originas... Pues, lamentablemente, te acabas acostumbrando. 
Seguidamente añadió:
- ¿Conoces una vieja canción que dice “Si tú me dices ven lo dejo todo”? 
Volví a afirmar en silencio; no me salían las palabras, la emoción me tenía atrapado. Mi garganta era incapaz de crear sonido alguno. Continuó: 
- Pues siempre he creído que a esa canción le falta algo... Debería ser: “Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven”. 
Finalmente me miró y me soltó las tres preguntas que llevaba años deseosa de que alguien me hiciera: 
- ¿Quieres o no quieres controlar tu vida? ¿Quieres o no quieres ser dueña de todos tus momentos? ¿Quieres? 
Y dije que sí, el sí más alto y más potente que ha salido de mis veinte años de vida."
Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y coloca a alguien en tu vida que cambia todas las preguntas...

No es ningún secreto que soy un poco cristal y que temía salpicarte de pedazos si estallaba, pero tampoco lo es que quería que conocieras mis grietas porque prometías con caricias desarmarlas y juntarlas tanto tanto que cupiesen en el mismo abrazo...

Al final sólo hacía falta que alguien como tú me dijera "Llora, no importa. Llora cuanto necesites", para romperme de felicidad (maldita contradicción) y describir que guardo una playa en mis ojos en la que casi nadie ha sabido nadar sin ahogarse. Que sonriendo estoy más guapa aunque en una brújula de estrella aún no he me encontrado con mi dirección.

sábado, 8 de febrero de 2014

Algo ha cambiado...

Todo en nuestro mundo es relativo, o parecido, o igual... Los eventos se repiten en diferentes épocas, circunstancias o personajes. Incluso en nuestra vida cotidiana las personas vivimos momentos muy parecidos, de gozo, de tristeza, alegría, sufrimiento, éxitos, fracasos. Todos buscamos lo mismo: felicidad, amor, salud, prosperidad, amistad, ser creativos, una pareja, un hijo, una casa, un coche... y mil cosas más.

Hace poco llegó un momento en mi vida en el que desistí. Estaba cansada de buscar todo o algo y de no encontrarlo. Tiré la toalla y un día mi búsqueda cesó y me pregunté "¿y ahora qué?" y casi seguro que ese fue el momento en el que empecé a buscarme a mí aunque me sintiera sola en medio de una multitud. Estaba rodeada y me sentía triste sin motivo. Me empecé a sentir enferma a pesar de que no tenía nada, y los logros conseguidos me parecían sin importancia, y aquello que me parecía tan necesario para vivir... dejó de serlo. Es más, incluso ese vivir perdió importancia... 

Justo es en ese estado cuando sin darme cuenta empecé a buscar de nuevo, pero mi meta y mis expectativas ya habían cambiado. Ahora mis necesidades son distintas, mi alegría es infinita, la pena existe pero de manera diferente y me siento feliz a ratos sin saber porqué... Y me pregunto cómo puedo sentirme así con todo lo que veo y sé, absolutamente nada ha cambiado. Pero ahora es cuando me doy cuenta de cómo está mi mundo... el mundo que me rodea. Y me dicen que estoy rara, diferente, que algo me ha pasado, y quizás sea yo la que ha cambiado.

Creo que todos pasamos por las mismas pruebas con diferente escenario y distintos actores. Nos diferenciamos en la actitud que mostramos ante ellas y eso depende de nuestro grado de consciencia adquirida. Es curioso, pues la consciencia se adquiere después de pasar las pruebas, entenderlas y trascenderlas. Creo que es ahí donde se muestra nuestra fe, mejor dicho la FE, pues siento que la FE no es de nadie. Para mí es una energía maravillosa que existe para ayudarnos y si te abres a ella, la tienes, y si te cierras... es ella quien respeta tu libre albedrío y te deja que "te las apañes tú sólito".

Sé que vivimos en un mundo de ilusión y que todos tenemos ilusión por algo. Dicen que sin ilusión no podemos vivir, pues ella te empuja o te da ánimos en muchos momento de nuestro transitar por el mundo y es, gracias a esta ilusión, por lo que vamos creciendo y evolucionando. 

Ya sólo me interesan los amigos que suman alegrías, los besos que restan penas, las caricias que se dan porque sí, los corazones envueltos para regalo, el amor sin facturas y la bondad rosa de mis amigos.

Sí, sólo me interesan las sonrisas que provocan los sueños, los que salen a vivir sin escudo, los que lo apuestan todo a la casilla de la ternura. Ya sólo me interesan los bares donde esperan los abrazos, el corazón blanco de los niños y las palabras sin doble fondo...
No esperes ese momento, haz que él te busque a ti.

domingo, 2 de febrero de 2014

Las personas que no han tenido esa suerte

- Tengo que contarte algo... Es que hay un chico que... que dice que le gusto...

+ ¿Y qué pasa? ¿Que a ti no te gusta?

- Uhmm... Sí, pero no quiero que me guste, ni gustarle a él... Porque ahora nos lo pasamos muy bien, pero si va a más... todo se va a estropear.

+ ¿Por qué dices eso?

- No sé... Tú siempre dices que más vale querer a alguien aunque luego lo pases mal, que no querer a nadie. Pero a lo mejor eso no es verdad... A lo mejor la gente que no ha querido a nadie, no echa de menos y... así no sufre cuando esa persona se va de su vida...

+ Mira, eso sólo lo dicen las personas que no han tenido esa suerte. Sí, esas personas que no han sentido cosquillas en la barriga cuando han conocido a alguien, o escalofríos en la nuca cuando ese alguien te mira, o dolor cuando has perdido a esa persona...
Venga, vamos a hacer una cosa. Ahora quiero que cierres los ojos, ciérralos. Muy bien, y ahora quiero que recuerdes el día en que conociste a ese chico. Y ahora, no sólo el día, si no justo el instante en que te diste cuenta que os entendíais a la perfección. Y ahora recuerda la primera vez que te reíste con él. La primera vez que te regaló una cómplice sonrisa.
Muy bien, pues ahora quiero que te imagines que todo eso nunca pasó. No, no, eso nunca ha pasado. Bórralo de tu mente, bórralo de tu cabeza, porque eso nunca ha ocurrido...
¿Y esa cara? Tristeza, impotencia, rabia, ¿verdad? ¿Qué, preferirías que hubiera sido así? ¿Preferirías no haberle conocido para no sufrir ahora porque no está?

¿Preferirías no haber vivido todas esas cosas?

jueves, 30 de enero de 2014

Hablando de príncipes azules

Cuando cumplí catorce años hice una lista de las cualidades que tenía que tener mi príncipe azul.
Aquel hombre ideal de mis fantasías adolescentes era de ojos claros, probablemente verdes, de cabello castaño, guapo, buenorro, alto, valiente, enamoradizo, con un puto de locura, quién sabe si hasta virgen.

Obviamente la lista fue cambiando.
Tras los últimos años de instituto, mi hombre ideal tenía que haber leído a Kafka y a Coelho.
Tenía que escuchar a Santana y fantasear con Julia Roberts o Nicole Kidman, además de conmigo, claro. Tenía que saber de cine y de política. Y bailar. Si era guapo o no, ya importaba menos.

Tras salir completamente de la pubertad, ya sólo quería que supiera debatir sobre temas filosóficos al son de un buen chupito de tequila. Y que le gustara hacer escapadas tanto o más como a mí.

Después de haber probado a varios, cambié el modelo.
La que no encajaba era yo.
Anoté también en mi lista "sentido del humor". Y por supuesto, otras como "bueno en la cama" (a poder ser de mi "rollo"), aseado y detalles por el estilo.

Empecé a tachar cosas de la lista...
Ya no me importaba si habían leído. Con que supieran leer me bastaba.

lunes, 20 de enero de 2014

Soy una "sinsentido" permanente

"Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito"
Haruki Murakami

Tengo la desfachatez de los quince en unos veintiuno muy mal caídos. He pasado la típica crisis de los treinta, de los cuarenta, y de los cincuenta, todo junto. Todavía hoy malvivo en la crisis innata de los veintisiete suicidas. Pero dudo que vaya a durar tanto.

Esta mañana me he levantado con el apatismo subido, he ido al baño y mientras me miraba en el espejo he cerrado los ojos escuchándome a mi misma y no he oído nada. Me he saludado y el eco ha rebotado por mis vacíos hasta derretirse entre mis dedos.

Soy sólo palabras.

Querer conocerme es meterse en una habitación llena de humedades y goteras. "El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto y ya no hay forma de sacarlo." Soy "Báliame el agua", y ya le jodería a Valdés ver cómo he destrozado sus ciento seis minutos.

Como una niña que ha perdido la fe en que pase algo. Realmente nunca pasa nada. Nadie se muere de pena y se puede llorar más de tres días seguidos.

Se me dan mejor las palabras que las personas.

Tengo enfrente la puerta de mi vida y todos los recuerdos amontonados intentando colarse. Mi única carga soy yo. Me siento en mitad del bosque y respiro. Estoy perdida por eso de que yo los puntos cardinales ya se los puse a las personas de mi vida.
Soy una brújula sin dirección, pero todas las agujas me apuntan a mí.

He defendido hasta sangrar que quien más nos quiere es quien más nos hiere.
No creáis en mí jamás. La saciedad se ha hartado de tantas veces que me he negado y ahora no tengo más remedio que decir a todo que sí.

Y es que hay personas que son mucho más capital que cualquier ciudad. Y yo las he besado todas.
Apenas soy una mirada de reojo de todo lo que quiero ver. Un parpadeo de todo lo que ya he visto.

Se me pudren las inseguridades bajo la piel, y apestan a flores de cementerio. Ya no supuro como antes, desde que ya no pongo los puntos sobre las íes a cualquier mamarracho que se me ponga delante.

El tiempo avanza de forma tan ilógica en mi cabeza como en mis palabras. Sé de lo que hablo cuando no son horas. Masco la vida como si las horas fueran tabaco negro. Desde que fumar no se lleva seguro que tengo la mala suerte de que ni siquiera mata.

El sentido o se tiene o se pierde. O se es o no. El mundo está lleno de "consentidos" que saben lo que hacen pero a mi me gusta leer con las manos y besar con los ojos.
Soy una "sinsentido" permanente.

lunes, 13 de enero de 2014

Soy un desastre bonito

Soy de esas que no tienen un color favorito, ni una comida, ni siquiera una canción. Me gusta todo, pero no amo intensamente nada. A veces creo que los días pasan por pasar y que no es mucho lo que yo hago aquí. Tengo una manía entre muchas, y es que le doy vueltas a todo, cuando algo va bien, si no se estropea por un motivo, siempre lo acabo estropeando yo. Supongo que estoy acostumbrada a que nada me vaya bien. A veces creo que tengo un problema para llegar a querer, o es que no sé expresarlo bien. No sé, creo que cada día que pasa soy más fría, más distante con todo el mundo, no me fío de nada ni de nadie, y eso la gente lo nota. Sin embargo, basta una sóla señal, un pequeño chute directo al corazón y se me pone la sonrisa más grande en la cara y me embalo. Supongo que una se va haciendo mayor y va pasando por experiencias, lo que hace que cada vez tenga menos interés por todo... aunque aprendo poco de ellas.

Últimamente me cuesta distraerme, divertirme, aprovechar los días. Si estoy en casa, me agobio, me aburro. Pero salgo a la calle y la cosa no cambia mucho. A veces no me entiendo ni yo.
En ocasiones me doy cuenta de pequeños detalles, como querer dar un abrazo y que no te salga darlo, o querer contar algo y acabar callando. Sí, aguantar las ganas de decir "te quiero" y otras formas de morir avanzando. De vez en cuando pienso en como será mi futuro, si va a seguir igual o si por alguna razón va a cambiar. Otras simplemente quiero acabar con todo esto de una vez y ya.

Muchos os quejáis de que el amor es una mierda, y yo hace mucho que no recuerdo lo que era sentirlo de verdad; no he tenido a quién contarle mis penas, con quién reír o a quién llorarle. De hecho, cada día estoy más segura de que no lo voy a tener nunca. Tengo una sensación de vacío enorme pero no consigo llenarla, no me sale, no puedo. Y es que a veces por el afán de llenar y llenar, el hueco se hace más grande. Cuán solo tienes que estar, o durante cuánto tiempo, para entender que no es que falte alguien, sino que tú nunca has estado contigo mismo...

Creemos conocernos, ¿pero hasta que punto lo hacemos?. Muchas veces no somos conscientes de las cosas, o no queremos serlo. Somos capaces de incluso hacer daño, para conseguir lo que queremos. Somos obsesivos, rencorosos, manipuladores. Es normal que no me entendáis cuando la cago, qué cojones... ni siquiera yo misma lo hago. Confundimos el capricho con la necesidad. A veces termino aborreciendo a la raza humana, aunque yo forme parte de ella, a mi también me odio, claro. Somos capaces de hablar con mentiras, sólo por ver la reacción de un rival. De sangre fría, muchas veces actuamos sin pensar, y así nos va. Estamos tan acostumbrados a ser dañados, que acabamos auto-destruyéndonos a nosotros mismos.

Y no sé si por motivo o por costumbre, sigo siendo una desequilibrada sentimental con corazón suicida.

martes, 7 de enero de 2014

Progreso

¿Sabes cuántos perros mandaron los rusos al espacio antes de que pisáramos la Luna? Vamos a empezar a analizar todos y cada uno de los errores que cometemos hasta que averigüemos lo que pasa.

Volveremos a intentarlo, y fracasaremos. Porque el progreso es así. El progreso es un montón de fracasos. Y puedes sentirte mal, estúpido e incapaz de seguir adelante con una sonrisa porque es triste, pero no derrumbarte. Algún día triunfaremos, seremos totalmente felices y pasearemos sobre la Luna; en sentido figurado, claro.

¿Estás conmigo?

domingo, 5 de enero de 2014

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos, este año no quiero pedir por pedir, porque no sé si merezco lo que se me da siempre en Navidad... De pequeña siempre empezaba con eso de "Este año he sido muy buena y por eso quiero..." Bla, bla, bla... Pero ya me voy haciendo mayorcita y quiero que antes de abrir la boca y pedir lo que sea, ver qué ha pasado este año y qué es lo que he aprendido... así que este año, queridos Reyes Magos, he aprendido...

Este año he aprendido que cuando tienes ganas de probar cosas nuevas te da igual el miedo a equivocarte, que el término medio es bueno en tu vida pero si hay excesiva estabilidad te acabas aburriendo y todos necesitamos más tarde o más temprano volvernos un poco locos. Que los tacones siguen siendo igual de incómodos, que los buenos amigos son los que siguen siendo amigos aunque pasen meses sin vernos y cuando nos volvemos a ver es como si no hubiera pasado el tiempo.

Que la mejor decisión que se puede tomar es dejar de dar explicaciones a todos y por todo, porque no todo el mundo se lo merece. Que no hay nadie de este mundo con derecho a hundirte ni a decirte que no eres capaz de hacer algo. Absolutamente, NADIE.

¡He aprendido a tener mi cuarto recogido! ^^ Bueno, eso no, vale...

Que me quiero dedicar al mundo de la fotografía y del diseño gráfico cueste lo que cueste. Que me quiero ir de Madrid laboralmente hablando, quiero vivir experiencias fuera y aprender Inglés (importante). Que hay que sacarse las castañas del fuego como sea. Que habrá trabajos mejores  o peores que otros pero que de todos y cada uno de ellos se saca una gran experiencia y sobre todo muchas amistades.
He aprendido que llevar la raya del pelo en medio me queda mejor, que me queda bien la ropa de color rosa y que fumar tabaco de liar, aunque sea un coñazo estar liando cigarros... sale más barato.

He aprendido a disfrutar del silencio, a decir "que no" cuando hay que decir "NO"; y es que no se puede tener contento a todo el mundo ni caerle bien a todas las personas, no somos perfectos. Pero por otra parte también he aprendido que las oportunidades son oro y que hay que tener mucho cuidado con las que rechazamos porque no sabemos si van a volver a aparecer... Jamás cuando tengas un objetivo hay que conformarse sin más.

Este año sobre todo he aprendido a ser inconformista y a perseguir mis metas me cueste lo que me cueste. Esto tiene como consecuencia que cuando empiezas a ser tu mismo y a descubrir lo que te gusta, vas a tener que dejar a mucha gente por el camino porque no todo el mundo acepta que seas independiente y no necesites su aprobación, pero... es lo que hay. Eres cómo eres y no necesitas saber lo que piensan de ti.

He aprendido que hay que improvisar, porque no se puede tener todo calculado, planificado, cuadriculado... ¡no se puede! Hay que aprender a disfrutar de la vida y hacer cosas por impulsos, obedecer a la chispa instantánea esas que te dan.

Este año he aprendido que adoro Marrakech, que es una ciudad completamente llena de magia aunque el choque nada más llegar fuera un poco extraño.
Por lo contrario, he aprendido que New York está totalmente sobrevalorado y que amo muchísimo más Londres.

Me he dado cuenta de que cada vez me sorprende menos lo que pasa en esta sociedad. Que meter cosas en el Currículum no es fácil... pero tampoco es imposible. Es decir, con esfuerzo, paciencia y buscándote la vida (echándole mucho morro y con muuuucha picardía), vas creciendo, como un pequeño bebé.
He aprendido que se puede llegar a ese sitio donde algún día viste a alguien y dijiste: "Joder, ojalá yo estuviera ahí", y de repente, sin darte cuenta, eres tú quien está en esa posición.

Que la edad que tengas no siempre va a ir acorde con tus actos... He aprendido que hay que comer de todo, ni en exceso, ni en carencia. Que de vez en cuando hay que hacer deporte y... ponerte mona, darte tus caprichitos... y esas cosas.

Este año he aprendido a enamorarme de verdad, a sentir esa fuerza brutal que yo oía que los enamorados decían que se sentía y es verdad, se siente. Pero también he aprendido a desenamorarme, a sufrir intentando no sufrir, a reír cuando quería llorar.
He aprendido que disfrutar del momento (fuera del tópico del "Carpe Diem"), he aprendido a ser capaz de saborear lo que pasa en cada instante de mi vida y, es que aprovecharlo, es una jodida virtud.

Pero también he aprendido que cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado. Cuando disculpamos su mal humor, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires y tratamos de convertirnos en su terapeuta, estamos amando demasiado.
He aprendido que amar demasiado no significa amar a demasiados hombres, ni enamorarse con demasiada frecuencia, ni sentir un amor genuino demasiado profundo por otro ser...
Que cuando amamos demasiado vivimos en un mundo de fantasía, donde el chico con quien somos tan infelices o estamos tan insatisfechas se transforma en lo que estamos seguras de que puede llegar a ser, y en lo que se convertirá con nuestra ayuda. Y esto no es así...

He aprendido que el precio que pagamos por la pasión es el miedo, y el mismo dolor y el mismo miedo que alimentan al amor apasionado también pueden destruirlo. El precio que pagamos por un compromiso estable es el aburrimiento, y la misma seguridad y la misma solidez que cimentan una relación así también pueden hacerla rígida y sin vida...

Este año he aprendido que no se puede cambiar a los demás, pero sí cambiarse a una misma. Que no todo es posible con amor y que de donde no hay, no se puede sacar.

Queridos Reyes Magos, creo que este año me he portado bien porque he hecho lo que quería y lo que creía justo para todos, así que por eso os pido... nada. Sólo quiero seguir disfrutando de cada día como si fuera el ultimo de mi vida y seguir siendo quien soy :)

jueves, 2 de enero de 2014

Modus operandi

Cuando empieza a doler,
entonces escribo.
Cuando lleva un tiempo doliendo,
entonces escribo.
Cuando deja de doler,
entonces escribo.

Cuando no duele nada
entonces escribo sobre
cuando empezaba a doler,
cuando llevaba un tiempo doliendo
y cuando dejaba de doler.